Mostrando las entradas con la etiqueta descatalogado. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta descatalogado. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de enero de 2018

¿Por qué no se digitalizan obras descatalogadas?

Esto me pasa a mí por querer leer una obra editada en 1973 y desaparecida de circulación, salvo en algunas bibliotecas y en el mercado de segunda mano.

Juan Ignacio Gutiérrez Nieto publicó en 1973 su obra Las Comunidades como movimiento antiseñorial (La formación del bando realista en la guerra civil castellana de 1520-21). La leí con verdadero interés en el decenio de 1990, y acabo de encontrar mis notas sobre el libro. 

Estoy más resabiada que una vaquilla de feria, así que no esperaba ni remotamente encontrar el libro a la venta. Si en España somos tan borricos que no hemos sido capaces de reeditar obras fundamentales como la de Miguel Artola sobre la hacienda del Antiguo Régimen, tampoco cabía esperar un trato distinto a este libro de Gutiérrez Nieto, que aborda un aspecto fundamental de la Guerra de las Comunidades.

Entiendo las muchas y buenas razones que dificultan la reedición en papel; pero no puedo entender la facilidad con que las editoriales -en este caso, Planeta- dejan morir descatalogadas obras que pueden editarse digitalmente. Y si las editoriales, que son empresas privadas, deciden no invertir recursos en digitalizar su fondo editorial, ¿por qué no cooperan los poderes públicos en mantener vivos los libros a través de las nuevas tecnologías? 

miércoles, 29 de julio de 2009

Miguel Artola, ese descatalogado

MIGUEL ARTOLA, DESCATALOGADO POR OBRA Y GRACIA EDITORIAL

La industria editorial española ha decidido dejar en el limbo de los descatalogados una obra fundamental. Se trata de "La Hacienda del Antiguo Régimen", de Miguel Artola.

31 euros de segunda mano, y me quedé con el último ejemplar decente, sin anotar ni subrayar, que se ofrecía en las redes de libro antiguo y de ocasión.

El ensayo de Artola es básico, no está pasado de moda, no está superado por ninguna otra obra de conjunto. Debería ser un ABC del historiador modernista. Pero, ¡cómo no!, nuestras queridas editoriales no se deciden a sacarlo del limbo de los descatalogados. Esas guardianas de la cultura adquieren derechos de obras que sepultan después en el olvido. Alguien, algo, debería frenar esa interpretación abusiva de uso de derechos.

miércoles, 4 de febrero de 2009

¿Por qué cuernos no se reimprime "La Guerra de Sucesión Española", de Henry Kamen?

Año 2009. Desde el año 1974 han transcurrido... a ver...

35 años

Hace 35 años de la primera y última edición en castellano de “La Guerra de Sucesión Española”, de Henry Kamen...

... y desde entonces, nadie se ha tomado la molestia de reimprimirla.

Lógico, ¿verdad? Porque el libro no trata de conjuras cátaras, ni de cocina minimalista para estómagos exigentes, ni de esas grandes verdades que la arqueología oficial nos oculta. Ni siquiera insulta, aunque sea un poquito. Así no es posible publicar, caramba...

Más lógico aún, si consideramos que la obra no la firma Iker Jiménez, ni Curri Valenzuela, ni Dan Brown. Tampoco luce en la portada al socorrido cocinero con su gorro. Es tan sólo un libro de historia firmado por... un historiador. Menudo disparate: un historiador que escribe ensayos históricos. ¿Dónde vamos a ir a parar?

Fíjense qué horror: Henry Kamen escribió su libro tras una etapa de investigación en archivos. Ni Internet, ni ná de ná, que ya hace falta ser inútil. Y si sería lento, este buen Kamen, que tuvo que investigar en fondos originales de archivos y bibliotecas españoles, franceses e ingleses. En varios idiomas, por fastidiar, y sin traductores electrónicos, que este tío antiguo escribía en 1974 y por entonces aún utilizaban bolígrafos y diccionarios de papel. No se puede ser más cutre.

Pero lo imperdonable es que se trate de un prestigioso ensayo global sobre la guerra de Sucesión. Pero, ¿cómo se le ocurre a este guiri meterse en nuestras cosas, y además, escribir con claridad un ensayo documentado en fuentes originales? ¡Es verdaderamente imperdonable!

Una vez más, la industria editorial española a la vanguardia. Lloraría de orgullo patrio, pero se me corre el rímmel.

Y merece mención extraordinaria, por su desinteresada contribución a la cultura, la red de bibliotecas de la Comunidad de Madrid. No existe ni un solo ejemplar de esta obra de Kamen en el catálogo de bibliotecas. Así, más de seis millones de habitantes se libran de tocar, siquiera de chiripa, este ensayo.